Abruzo es
una tierra antigua que lleva todavía los rastros, además artísticos, de las vicisitudes históricas de los
pueblos que han habitado en ella. Una de estas testificaciones se encuentra en el
Santuario de Ercole Curino, a los declives del Morrone: este Santuario se situa sobre la
Valle "Peligna" y fue por muchos años lugar sagrado de los pastores; hoy es un
parque arqueológico muy sugestivo puesto al centro de un escenario de montañas
características. Tienen una cultura pastoril también los pueblos de
"Campovalano" y "Schiavi de Abruzo"; la herencia romana se manifiesta
en "Alba Fucens" (con los lugares arqueológicos de Juvanum, Peltuinum, y
Amiternum), Corfinio y Chieti con los museos (Campli y Chieti), y anticuarios (Corfinio y
Sulmona. La época de oro de Abruzo fue en el Medioevo con numerosas iglesias, abadías y
castillos. La iglesia de San Liberatore a Maiella (en Serramonacesca) es un admirable
ejemplo de iglesia medieval, ejemplo de arte ro mánico de Abruzo. En
Castiglione a Casauria hay la iglesia de San Clemente muy armoniosa y rica de esculturas.
Muy características son la catedral de Santa María de la Asunción en Corfinio, y la de
San Pellegrino en Bominaco. En la provincia de Chieti y precisamente en Fossacesia están
la abadía de San Juan en Venus realizada con líneas borgoñotas, la de San Justín en
Chieti donde se encuentran estilo esencial y riqueza barroca. En Teramo encontramos la
catedral de San Bernardo que conserva obramaestras de arte sacro como por ejemplo el dosel
de plata hecho por Nicola de Guardiagrele. En esta provincia se encuentran también la
iglesia de Santa María de Ronzano en Castel Castagna y San Juan ad Insulam en Isola del
Gran Sasso. |