El
renacimiento tiene lugar en el siglo XIII. . En 1254 fue fundada
L'Aquila que en poco tiempo se convirtió en la ciudad preeminente. En 1268 se combatió
en los Piani Palentini la famosa batalla de Tagliacozzo entre Carlo d'Angio y Corradino de
Svevia, que aseguró a la monarquia agioina el Reino de Napoles y de Sicilia. Luego la
Provincia fue sometida a todos las dominaciones que se subsiguieron en Italia del sur:
aragonesa, española, france- sa y austriaca, hasta la anexión al Reino de Italia
acaecida en 1860. Los caracteres de antigua tradición de vida civil y religiosa de la
tierra aquilana viven en el arte a traves de los restos arquelógicos y de los diversos
monumentos pertencientes a la arquitectura megalítica, a la preromana, romana,
paliocristiana, romanica, gótica, del renacimiento, barroca y moderna. Caracteristica es
la presencia en pequeños centros y en localidades aisladas de numerosas iglesias, abadís
y monasterios, de fortalezas, de castillos y ciudadelas fortificadas. Al final del siglo
XV, penetra en la Provincia el Renacimiento por obra de artistas locales, los cuales
aprendieron el nuevo arte directamente en Toscana, reelaborandolo con resultados
bastante notables y meramente peculiares. Entre estos Andrea y Silvestro Dell'Aquila, Cola
Dell'Amatrice, Andrea Delitio y Saturnino Gatti. En los siglos siguientes el XVI, la
actividad artistica sufrigió una ligera flexión., En 1700 la arquitectura es
modernamente barroca, según elegantes modulos originales locales, y presenta formas
apreciables en L'Aquila, en Sulmona y en Pescocostanzo. El siglo XIX está contraseñado
por el genio de Teofilo Patini, el pintor nativo de Castel di Sangro que, con arte
admirable, supo evocar la laboriosidad y la profunda humanidad de la gente de los
Abruzos.

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